Headhunting ejecutivo
Headhunting ejecutivo y búsqueda directa
Identificamos y abordamos al talento que no está buscando cambio. Mapeo del mercado, contacto confidencial y evaluación a profundidad para posiciones donde equivocarse cuesta un año.
- Búsqueda directa sobre personas que no están postulándose a nada.
- Confidencialidad para tu empresa y para la persona abordada.
- Mapeo del mercado: quién hace ese trabajo hoy y dónde.
- Garantía extendida de 18 meses sobre el proceso.
La persona que necesitas no está buscando trabajo
Quien hace bien un puesto de dirección normalmente está ocupado haciéndolo. No revisa bolsas de empleo, no tiene el currículum actualizado y no va a responder a una publicación. Esa es la razón por la que una vacante directiva puede estar abierta seis meses recibiendo postulaciones y ninguna sirve.
El headhunting resuelve un problema distinto al del reclutamiento por convocatoria: no se trata de filtrar a quien llega, sino de identificar a quien no va a llegar por su cuenta, entender por qué se movería y abordarlo de forma que la conversación valga la pena para ambos lados.
Eso exige saber quién está haciendo hoy ese trabajo, en qué empresas, con qué alcance y bajo qué condiciones. Es investigación de mercado antes que entrevista.
Cómo trabajamos una búsqueda directa
El proceso comparte columna vertebral con el de selección, pero la fase de búsqueda es sustancialmente distinta y más larga.
- Mapeo del mercado. Identificación de las empresas y las funciones donde vive el perfil. Sale un listado de organizaciones objetivo que autorizas, incluidas las que quedan fuera por conflicto de interés.
- Identificación nominal. Quiénes ocupan hoy esa posición o la inmediata inferior, con trayectoria y alcance verificados.
- Abordaje confidencial. Contacto directo sin revelar el nombre de tu empresa hasta que existe interés real y mutuo.
- Evaluación a profundidad. Entrevista por competencias, psicometría y análisis de motivadores de cambio, que en este nivel pesan más que el salario.
- Referenciación cruzada. Verificación con fuentes del sector, no sólo con las referencias que la persona proporciona.
- Acompañamiento a la oferta. Participación en la negociación y en la carta propuesta, donde se cae la mayoría de los procesos de este nivel.
Confidencialidad en las dos direcciones
Una búsqueda directa toca dos reputaciones. La de tu empresa, que muchas veces no puede anunciar que va a mover a un director sin generar ruido interno, y la de la persona abordada, que arriesga su posición actual si se sabe que está conversando.
Por eso el abordaje inicial no menciona a tu empresa, la lista de organizaciones objetivo se acuerda contigo antes de tocar a nadie, y la información del proceso vive con acceso restringido: sólo tú y el equipo asignado ven el expediente.
Si tu empresa forma parte de un grupo con empresas relacionadas, se definen desde el arranque las que quedan fuera del alcance de la búsqueda.
Qué esperar en tiempo y en resultado
La fase de búsqueda es la más larga del proceso: entre 10 y 25 días hábiles, porque implica investigar, identificar y abordar personas una por una. El proceso completo va de 19 a 45 días hábiles, y hasta 49 si se aplica Assessment Center.
Aplica la misma garantía extendida: si la persona contratada interrumpe su continuidad laboral dentro de los 18 meses siguientes a su ingreso, se ejecuta de nuevo la búsqueda sin honorarios adicionales.
En búsquedas de dirección general o de perfiles con muy pocos ocupantes en el mercado, el rango puede ampliarse. Cuando ése sea el caso lo decimos en la propuesta, no a la mitad del proceso.
Cuándo no recomendamos headhunting
Si el puesto tiene un mercado amplio de candidatos activos, una búsqueda directa es pagar de más por algo que una convocatoria bien filtrada resuelve. Lo mismo si la urgencia es de dos semanas: el abordaje de alguien que no está buscando toma el tiempo que toma, y comprimirlo sólo produce candidatos tibios.
Si tu caso es ése, te lo decimos y proponemos el servicio de reclutamiento y selección, que cuesta menos y encaja mejor.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre headhunting y reclutamiento tradicional?
El origen del candidato. El reclutamiento tradicional filtra a quien se postula a una convocatoria. El headhunting identifica y aborda a personas que están empleadas y no están buscando cambio, lo que exige mapear el mercado antes de contactar a nadie.
¿Mi empresa aparece en el primer contacto?
No. El abordaje inicial se hace sin revelar el nombre de la empresa contratante. Se comparte cuando existe interés real de ambas partes y tú lo autorizas.
¿Cómo aseguran que no abordarán a alguien de mi propia empresa o de mis clientes?
La lista de organizaciones objetivo se acuerda contigo antes de iniciar la búsqueda, e incluye explícitamente las empresas que quedan fuera por conflicto de interés.
¿Cuánto tarda una búsqueda directa?
Entre 19 y 45 días hábiles el proceso completo, y hasta 49 con Assessment Center. La fase de búsqueda concentra entre 10 y 25 de esos días. En perfiles con muy pocos ocupantes en el mercado el rango puede ampliarse, y eso se advierte en la propuesta.
¿Aplica la garantía de 18 meses?
Sí, en los mismos términos: si la persona contratada interrumpe su continuidad laboral dentro de los 18 meses siguientes a su ingreso, se ejecuta nuevamente la búsqueda sin honorarios adicionales, sujeto a las condiciones de los Términos y Condiciones.
¿Atienden búsquedas fuera de México?
Sí. Trabajamos búsquedas en otros países y posiciones completamente remotas. El alcance geográfico forma parte de la definición del perfil.
¿Tienes una posición difícil de llenar?
Escríbenos con el puesto y el contexto. Antes de buscar a nadie acordamos contigo el mapa de empresas objetivo y las que quedan fuera.
¿Buscas empleo? El servicio es gratuito para candidatos: consulta las vacantes abiertas.